Por qué odio la palabra “barato” y por qué tú deberías odiarla

¿Cuántas veces has leído las siguientes palabras en una web, cartel o texto publicitario en general?

¡Low cost! ¡BARATO!

¡Asequible! ¡Ganga! ¡Ocasión!

¡WOW! ¡FUEGOS ARTIFICIALES!

Ya paro, que me puede la emoción.

Si afirmo que las has leído 1.000 veces seguro que no me equivoco. Son palabras más quemadas que un guiri en una playa de Cádiz y no entiendo por qué se siguen utilizando, ya que en realidad no tiene ningún sentido que se usen en un 99% de los casos.

¿Por qué? ¿Cuáles son los motivos por los que odio esta palabra? ¿Qué efecto negativo puede tener en tu copy? Os lo cuento en un post corto, muy agresivo y que espero que os haga no usar esta palabra nunca más.

copywriting barato

1. Cansina, repetitiva y muy vista

Repito: ¿cuántas veces has visto la palabra “barato” o cualquiera de sus derivados? Demasiadas veces. La palabra está gastada, su batería se agotó hace tiempo y la fuerza que tuviera se fue por el desagüe.

Si yo estoy leyendo un texto que tiene que convencerme de algo y de pronto encuentro esta palabra… goodbye. Me chirría, me parece mentira y me indigna y todo. Sí, tal y como parece, tengo una guerra abierta contra la palabrita esta en cuestión.

Una de las cosas que debes hacer para que tu texto funcione es que no sea el mismo que tiene el 99% del mercado. Quieres transmitir una idea propia, algo distinto y que no eres como los demás.

aburrimiento
Zzzzzz….

2. Es una conclusión, no una afirmación

El otro día me llamó una persona para contratar mis servicios de copywriter. Os reproduzco una parte de la conversación tal cual:

  • Cliente: ya he contactado con [empresa de copywriting secreta que no puedo decir] y me han dicho que me cobran [precio secreto] por escribirme los posts del blog.
  • Sr. Javi Pastor: ok, yo cobro un poco más de [precio secreto] y gestiono la elección de títulos del post, calendario editorial y análisis del contenido en periodos de uno o tres meses… bla, bla, bla.
  • Cliente: ¿sí? Joder, qué barato.

El resto de la conversación no importa. Lo que quiero que se vea es que yo jamás dije que yo fuera barato. De hecho, no considero que mi servicio lo sea, ni mucho menos.

Sin embargo, el propio cliente llegó a la conclusión de que era barato tras contarle qué incluía mi servicio y el precio que tenía. Él decidió que era barato, no yo. Y cuando un cliente llega a una conclusión de este tipo por él mismo, lo tienes ganado.

Cuando tú escribes un texto para tu producto o servicio tienes que llevar de la manita a la persona que lo lee hasta la conclusión final. En este caso yo no tenía la intención de que pensara que soy barato, pero él lo pensó gracias a lo que le dije por el móvil.

Si tú le dices “esto es barato”, él dirá “claro, tú que vas a decir”. Si tú le explicas lo que haces, cómo lo haces y cuánto cobras por ello y él dice “esto es barato”, no hay que convencerlo de nada.

mano conversion
Corre, que te llevo de la mano a la conversión.

3. ¿Y el SEO qué? ¿Lo dejo de lado?

La palabra “barato” y sus derivadas son buscadas cada minuto del día. Ocupan millones de búsquedas solo en España y hay empresas matándose por convertir con ellas. Pero… ¿de verdad la necesitas? 

Hace poco leí el caso de un copywriter americano que hablaba sobre justamente esta palabra. De hecho, entre él y mi padre (que está obsesionado con esta palabra) me han empujado a escribir este post.

Su caso era el del cliente de una página de un hotel y su objetivo era llegar al target de los clientes que buscan hoteles de 5 estrellas en Londres, pero que los buscaban a un precio asequible (ugh, maldita palabra).

Entonces, fue y buscó en Google “hoteles baratos de 5 estrellas”. En cuanto escribió la búsqueda, se dijo a si mismo “¿pero qué estoy haciendo?“. ¿Un hotel barato de 5 estrellas? Es como pedir un Ferrari con el plan PIVE.

ferrari
Mmmm… ojalá hubiera un plan PIVE para esto.

No tiene sentido querer llegar a ese público a través de la palabra “barato”. Por mucho que “hoteles baratos” tenga 110.000 búsquedas en España o que “hoteles baratos en x localización” tenga también miles no tendría sentido que un hotel de 5 estrellas apareciera ahí. Su Buyer Persona no va a hacer esa búsqueda.

Entonces, ¿que le den al SEO? No. ¿Y si le damos la vuelta a la tortilla? ¿Qué pensáis que puede buscar una persona que quiere un hotel de 5 estrellas a un precio decente? Pues algo como esto:

  • Mejores hoteles en…
  • Los mejores hoteles de…
  • Hoteles con encanto en…

Sí, amigo, esas búsquedas no me las estoy inventando. En Madrid tienen casi 1.200 búsquedas entre las 3 y están orientadas al 100% al Buyer Persona de un hotel de 5 estrellas. Y son SEOamigables.

¿Qué palabra creéis que convertiría más para un hotel de 5 estrellas? ¿5 estrellas barato? ¿U hotel con encanto? Está claro. El SEO no solo hay que medirlo en el volumen, sino en el nivel de concordancia con nuestro objetivos y con nuestra imagen.

De hecho, si yo encontrara un hotel de 5 estrellas buscando “hoteles baratos”, ni lo abriría. Es una paradoja y me parece tan contradictorio que me haría pensar que ese hotel tiene muy poco de 5 estrellas.

que no me digas que es barato
¡QUE NO USES “BARATO”!

¿Todavía usas la palabra “barato”?

Y hasta aquí esta pequeña píldora de copywriting de hoy. Quizás sea una manía mía y sea algo exagerada, pero os juro que hay pocas palabras que me den más coraje que esta y sus sinónimos.

¿Se puede usar en algún caso? Sí, seguro. Pero yo jamás la recomendaría. Siempre es mejor que lleves a tu cliente hacia el concepto con tus propias palabras, no atacándolo directamente.

Ahora quiero que me rebatas. Que me insultes y me digas “no sabes lo que dices Javi, yo uso esta palabra y convierto más que el experto Nº 1 de Adwords”. Vamos, convénceme de que use esta palabra en los comentarios.

32 comentarios en “Por qué odio la palabra “barato” y por qué tú deberías odiarla

  1. Muy buenas Javi, totalmente de acuerdo.

    La palabra barato suena a charlatán de feria. Como un montón de adjetivos en desuso. Propias de los vendedores de la vieja escuela.

    Al final solo hay dos caminos. O eres barato o eres diferente. Muchos autónomos se tiran a competir por precio y están totalmente equivocados.

    Hay que competir por aportar más valor y diferenciarse del resto.

    Veo que tu padre “te ha inspirado varios posts”. Me acuerdo de uno en el que comentabas que tu padre te decía que te buscases un trabajo de verdad, que lo que hacías no es un trabajo.

    Típico de padres. Ja, ja, ja

    un saludo Javi

    • Hola Alejandro,

      Es que el hecho de que sea un adjetivo, y tan feo, ya me espanta para el copywriting. Lo del autónomo barato es algo que se está poniendo de moda y que hay que erradicar. Es una manera de esclavizarte para toda la vida, incluso peor que el hecho de que te “esclavicen” por cuenta ajena.

      Mi padre es muy cerrado y hasta que no ve el dinero o lo bueno no se sube al carro. Qué le vamos a hacer jaja

      Un saludo

  2. Hola Javi,

    El otro día también leía un post de Jose Cabello donde hablaba sobre si trabajar gratis era una realidad, y contaba una experiencia que había tenido con un cliente que era para reírse.

    Desgraciadamente en estos tiempos tan difíciles es cierto que hay muchos autónomos, freelances, consultores, o como quieras llamarlos, que piensan que van a conseguir más clientes por utilizar la palabra gratis o barato.

    Sin embargo, tal como comentabas en el post, la clave del éxito está en saber proporcionar valor a los servicios que ofreces, y aportar soluciones a las necesidades o problemas que tenga el cliente.

    En definitiva, pienso que ese tipo de clientes que buscan esos terminos en los servicios de cualquier profesional no son interesantes.

    Cómo siempre me encantan tus reflexiones, porque se nota que salen de tu enorme corazón jajaja.

    Un fuerte abrazo gratis!! 🙂

    PD: intento leer todos los post aunque no deje comentarios, pero no tengo suficiente tiempo para comentar en todos los blogs que sigo.

    • Hola Carlos,

      Lo de trabajar gratis es más que una realidad, es un hecho. Creo que es difícil no encontrar alguien “en la sala” que no haya trabajado gratis, para bien o para mal. Demasiadas personas tirando por los precios y maltratando el sector, que luego hay que venir a “reparar” el daño.

      La clave está en diferenciarse y demostrar que lo que ofreces es bueno, tal y como comentas. Los clientes que buscan lo más barato, además de estar haciendo daño a su negocio, en muchas ocasiones son clientes que dan más problemas que beneficios.

      Jaja, la verdad es que este post me ha salido de lo más adentro posible. A veces escribo con rabia, como en este caso 😀

      Un abrazo Carlos

      PD: no te preocupes, para mí es un placer recibir comentarios tuyos de vez en cuando. ¡Cuando tú puedas deja uno crack!

  3. Hola Javi, yo soy de tu club, de las que pasarían la palabra barato por la trituradora.
    Yo lo llamo marketing de mercadillo, ya sabes, estoy que lo regalooo!! vamos que se acaba señora!!!

    Pero mas allá de lo prostituida que está la palabra, de todo el manoseo recalcitrante de la palabra está algo mas grave: la desjerarquización que supone ese “palabro” para muchos servicios.

    En mi área de trabajo (la adecuación LOPD) los términos low cost, barato y rápido son los que se mas abundan en los buscadores, yo los he rebautizado como las fastLOPD pero lo cierto es que hacen un daño monumental desde el punto de vista del imaginario colectivo.

    Si tu asocias LOPD con 90€ o con barato , piensas que es una chorrada que se hace en media hora y por tanto, no le aportas ningún valor al trabajo, no imaginas el esfuerzo que nos supone a los todos los profesionales que trabajamos seriamente esta materia contrarrestar el efecto nefasto de esta percepción generalizada que parte de una palabra nefasta “Barato”

    Sobre esto deberías escribir en mi blog, allí lo dejo…

    • Hola Marina,

      Jaja, tendría que haber puesto una imagen típica del mercado con la ropa y demás. La palabra está prostituida y encima se asocia a los servicios, como comentas de la LOPD, lo que hace que cualquiera que cobre algo más parezca un “carero”.

      Cuando quieras mándame un correo y vemos lo del post, saco un hueco y te lo hago sin problema 😀

      Un abrazo

  4. Buenas Javi,

    Pues yo si voy a rebatirte, pero solo un poquito… yo también odio la palabra “barato” y todo lo que implica, creo que para la mayoría de nosotros es sinónimo de baja calidad y nunca lo utilizaría para vender mis servicios ni los de mis clientes. De hecho, siempre aconsejo posicionarse con precios altos (siempre que se correspondan con la calidad de lo que ofrecemos, desde luego).

    Pero también creo que hemos de ampliar un poco nuestra mira, tenemos que ser conscientes que hay gente para todo y mercados muy distintos. Hay personas que realmente sí buscan lo más barato, aún siendo conscientes de que conllevará mala calidad no les importa, y hay empresas y mercados que se dirigen a ese tipo de consumidor. Y en este caso, el uso de la palabra “barato” es casi inevitable.

    Lo siento! pero tú lo has pedido 😉

    Saludos!

    • Buenas Esther,

      Estoy contigo, hay que posicionarse por precios altos. De hecho, Peio Archanco en el post de pasar de redactor a copywriter comentaba como él está haciendo el posicionamiento inverso desde un servicio caro a infoproductos más baratos. Me gustó muchísimo su planteamiento.

      Entiendo lo que comentas, aunque la palabra barato me sigue chirriando. Hay mercados y lugares donde se puede usar, como en un foro donde se venden servicios o páginas de ese tipo (Geniuzz, Fiverr, Foro 2.0, Forobeta, …) o servicios muy poco personalizados. Sin embargo, utilizaría cualquier otra palabra antes que barato, solo por diferenciar y no usar un palabro tan asociado a la baja calidad.

      Nada, nada, yo quiero que me insultéis y rebatáis, que para eso lo he pedido jaja

      Un saludo

  5. Hola Javi,

    una cosa que me resultó curiosa es que en francés no existe realmente la palabra “barato”. Se dice “bon marché”, y me mosqueaba, entonces preguntando a uno sí me comentó que era sinónimo de barato. Lo que pasa es que queda con un poco más de estilo 🙂

    Yo creo que la palabra “barato” pega más con productos que con servicios. Un servicio barato, como has dicho, suena a mala calidad.
    Sin embargo, no tiene por qué ser así un producto barato (depende también de los productos). Por ejemplo, en el caso de comida y productos de primera necesidad, un producto barato no es mucho peor que uno caro, al menos en mi experiencia de ir a la compra.

    Un abrazo 🙂

    • Hola Carolina,

      ¿En francés no existe esa palabra? Bueno, quizás haya que empezar a aplicar la palabra “bon marché” para el español 🙂

      Estoy de acuerdo contigo en que los productos de primera necesidad podrían no entrar en esta “criba” de lo barato. Sin embargo, estos productos rara vez tienen una página de ventas y funcionan en otro mercado muy distinto al habitual de Internet.

      Un abrazo

  6. Hola Javi,

    “Barato” es en sí misma una palabra cuyo significado varía para cada usuario. Tú mismo lo has demostrado con el ejemplo que has puesto con tu cliente anónimo.

    El precio de las cosas se establece en base a lo que la gente está dispuesto a pagar por ellas. Cuando alguien adquiere un artículo o un servicio tiene unas expectativas (bien por experiencias propias o por recomendaciones) sobre la satisfacción que le va a producir la adquisición del mismo.

    Si estas expectativas se ven superadas ampliamente, el precio le parecerá ridículo. Será barato. Si no alcanza las expectativas creadas, le parecerá hasta caro.

    Sin embargo, desde el punto de vista del copywriting entiendo que utilizar la palabra “barato”, “low cost”, etc. acompañando a cualquier producto o servicio, hace que éste “apeste”. Estoy en esto totalmente de acuerdo contigo.

    Un abrazo Javi. Interesante post.

    • Hola Jose,

      Exacto. Lo caro o barato que es algo lo debe determinar la persona que paga por ello a través de lo que tú le transmitas. Esas expectativas y la satisfacción final son las que determinarán si un producto es barato o no.

      Como bien dices, acompañar esta palabra de (sobre todo) un servicio, es mala señal. Ahí no hay copy ni hay na’ 😀

      Un abrazo

  7. Has abaratado el post de palabras, verdad???? Jajajaja.
    Hola Super Crack!
    Que buena reflexion. A mi tampoco me gusta. Esta claro que todos en algun momento podemos buscar algo barato: una noche de paso en un hotel que quieres dormir y ya sería un buen ejemplo. Y asi es, para mi en algunas ocasiones es asi con alguna que otra cosa. Pero si, se ha abusado tanto del low cost que parece que si no es low cost, es que te estan robando. Me ha pasado alguna vez justo el caso contrario, que alguien defiende algo como mejor, solo por ser mas barato. Y te pongo un ejemplo: trabajo en un gimnasio de 8.500 metros cuadrados. Tiene 5 salas de actividades de mas de 200 metros cada una. 2 piscinas, spa enorme y parking como para un marid barsa. Valoraciones de nutricion sin limite de tiempo personalizadas con un nutricionista profesional y una oferta de clases que te caes de espalda. Cuesta 60 euros al mes. He trabajado en otros y casualmente me encontre a un amigo en otro de los gimnasios. Concretamente uno de 2.000 metros, dos salas sin piscina, sin spa, sin atencion, con maquinas escasas… Costaba 36 euros. A mi me daba igual, es tan bueno uno como otro sinceramente. Pues nada, mi amigo me pregunto por el otro, y yo le comenté como era y esas cosas. Que me dijo? Que era un robo. Carisimo! Que eran tontos los que iban y que les engañaban! Jajajaja, que le conteste yo? Que el que era carisimo era ese, que por mas de la mitad de lo que costaba el grande, no le daban ni el 15% de los servicios… Que no que no, que es un robo me contesto el…
    En fin, que a veces es la propia gente la que no valora las cosas. Y eso es lo peor. Ahi esta el tema de tu post, claro, que hay que saber indicar el valor, por encima de lo que cuestan las cosas. Ahi se ve si la persona es lista como es el caso que has expuesto, o menos lista como ese amigo del que hablaba.
    Yo lo veo claro, y cada vez mas asocio el low cost con el hi cutre. Aunque eso me lleva a otra reflexion, y es que cuando la gente hablaba al principio de las compañias de telefonia low cost y decian que prefierian que les siguiera robando telefonica porque “algo tendran peor las low cost”…eso tambien es de pocas miras.
    En fin, que si, queen el 90%de los casos a mi tambien me molesta lo de barato y dejo de leer, jajaja.

    Un abrazaco Javi!!!

    • Hola Jorge,

      Jajaja, yo no abarato nada 😀 El ejemplo del gimnasio es una definición clara de cómo las personas son las que ponen el barato o caro en un lugar u otro. Yo he ido a un gimnasio de 60 € al mes, que era del estilo al que comentas, y disfrutaba pensando que el precio era justo. Sin embargo, he ido a otro por 20 € al mes, y me he sentido estafado por muy “barato” que fuera.

      El low cost, quizás un término que está ganando terreno al barato, será dentro de muy poco el nuevo término estafa. Antes funcionaba bien, ya que se utilizaba para denominar servicios de calidad a un precio asequible, pero ahora ya es lo mismo que barato. Y al final mucho low cost acaba COSTando mucho 😀

      Un abrazo crack

      PD: ¿dónde están mis ejercicios para la espalda? 🙁

  8. Hola Javi,

    Me gusta cómo cambias el foco sobre quién debe percibir (ni oir ni leer) que un producto o servicio es barato: definitivamente es el cliente quien evalúa los beneficios que le estás ofreciendo.

    Personalmente siento una ambivalencia al término barato, lo primero que suelo pensar es que se trata de algo que no vale la pena, pero luego me veo a mí misma comentando con otras personas sobre alternativas de servicios x súper baratos y de calidad y lo hago hasta emocionada, porque cuesta mucho que ambas palabras se encuentren en la misma frase, pero responde a lo mismo: cuando percibo algo como barato antes de probarlo, es negativo, en cambio cuando ya he recibido un servicio sumamente conveniente y de calidad, suelo encontrarlo barato y esa es una valoración positiva.

    Ay las palabras 🙂

    Un abrazo.

    • Hola Alejandra,

      Me ha encantado cómo has dividido el barato entre el antes y el después. Creo que tienes toda la razón, que el término barato, una vez dado el servicio, es positivo. De hecho, en el mismo post comento que el cliente me dice que es barato una vez planteado, que sería algo parecido.

      Sin embargo, utilizar el término barato antes de recibirlo, suena negativo y ahuyenta un poco. Excelente reflexión Alejandra, me ha gustado mucho tu comentario.

      Un abrazo

  9. Justamente esta semana veia una conferencia donde el ponente hablaba sobre la importancia del mensaje que vamos enviar a nuestros clientes.

    Normalmente los dueños de negocios achacan los “fallos” de sus estrategias de marketing a los medios que utilizan, cuando la clave está en el mensaje que estamos enviando y “barato” “ganga” “la novedad del mercado” y más, son tópicos que ya no impactan.

    Si somos emprendedores debemos identificar el valor que aportamos y saber trasladar esa información en un mensaje que lleve las palabras adecuadas (tú eres el experto en esto), y no caer en lo que el ponente llamaba “tópicos”. Si seguimos con clientes que nos pagan poco es porque así lo estamos decidiendo.

    Bien lo has dicho: “barato” es una palabra que jamás debe estar en nuestro vocablo y mucho menos definir nuestros servicios.
    Saludos Javi.

    • Hola Ray,

      Muchas veces se le echa la culpa a lo que no es, como bien dices. Que si Facebook Ads no es rentable, que si Adwords es muy caro, que si me he gastado 100 € en flyers y no ha llamado nadie, etc. El mensaje es lo importante, ya que por mucho que difundas un mal mensaje nunca va a traerte nada positivo.

      Huyamos de los tópicos, aboguemos por las cosas específicas y por decir qué es qué con las palabras que se deben. Menos barato, y más explicar por qué el cliente tiene que pensar que eso es barato y dejar que lo decida él.

      Un saludo

  10. Tus entradas me parecen concretas, aplicables, con bastante lógica. Evidencias tu conocimiento dentro de estos temas, sin embargo, hay una situación que no comprendo dentro y la presentas cotidianamente en tus aportaciones. Evidentemente tu llegas mediante tu blog a varios sitios en el ámbito mundial, no eres local, no te leemos solo en una provincia de España o solo es ese país, te seguimos personas de diferentes latitudes y encuentro que no utilizas un español internacional, sino un español de España, cotidianamente haces referencias a situaciones, actividades o modismos de tu país y eso para las personas que tenemos otra nacionalidad nos impide entender el contexto. Lo ya explicado en un proceso comunicativo es un error, debes seleccionar un caudal léxico compatible. Saludos…

    • Hola Héctor,

      Entiendo que haces referencia a la frase “más quemado que un guiri en la playa de Cádiz”. Entiendo lo que comentas, pero creo que el texto se puede entender de manera muy sencilla sin necesitar de esa expresión. De hecho, tengo muchos seguidores latinoamericanos y hasta la fecha ninguno me ha dicho que tenga problemas para entenderme.

      Aun así, intentaré poner ejemplos más globales y si puedes decirme cuáles no comprendes, estaré encantado de explicártelos Héctor 🙂

      Un saludo

  11. Javi, has puesto en palabras (y muy bien elegidas, por cierto) lo que pienso acerca de las “baraturas”. Pero agresivo, agresivo, no lo es mucho, podías haberte ensañado algo más 😉 Mis felicitaciones.

    • Hola Arancha,

      Bueno, tampoco puedo agredir a las palabras ni quería ser demasiado malo. Solo dejé que las palabras salieran un poco directas del corazón, con menos edición de lo normal y un poco más de “azar” y “desorden mental”. Y por lo que veo eso está gustando 🙂

      Un abrazo y muchas gracias por tus palabras.

    • Hola Arancha,

      Bueno, tampoco puedo agredir a las palabras ni quería ser demasiado malo. Solo dejé que las palabras salieran un poco directas del corazón, con menos edición de lo normal y un poco más de “azar” y “desorden mental”. Y por lo que veo eso está gustando 🙂

      Un abrazo y muchas gracias por tus palabras.

  12. Hola Javi.
    Por supuesto, tienes razón. Los alemanes no son baratos, son buenos. Los aparatos de Apple tienen el precio que merecen (según su legión de compradores). Barato puedes ser sinónimo de ‘basura’, ‘inútil’, ‘sin valor’.
    Pero como en todo hay excepciones. Ocurre que a veces nuestro servicio o producto es efectivamente barato. Depende del modelo de negocio, puedes apostar por volumen con márgenes pequeños, por ejemplo un ebook a 5 euros para vender 1.000, o por márgenes grandes, un curso de 1.000 euros y vender mucho menos.
    En ese caso, el precio es parte inherente del producto. Claro que mejor decir ‘precio irrepetible’, qué barato. Y ya para rematar podemos meter algo de urgencia para hacernos valer más, como oferta irrepetible hasta final de mes, para las primeras 30 compras, etc.
    Saludos!

    • Hola Diego,

      Aun así, yo nunca utilizaría la palabra barato. Yo no vendería un ebook de 5 € (que es algo parecido a algo que quiero hacer) con esa palabra, pero sí con esa otra que comentas que pueda dar pie a ello pero no lo diga.

      Prefiero decir que con el ebook se va a conseguir ganar x, y, z y que el precio es 5 €. Cuando alguien vea todo lo que va a aprender y vea el precio, dejo que él diga “que barato”. Y sino, pones al lado un producto parecido que sea más caro y ya haces la combinación letal. Eso, más la urgencia que comentas, es la combinación letal 😀

      Un saludo

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