No eres Dios

No lo eres. Eres un humano. Una persona que necesita comer, descansar, relajarse y hacer numerosas cosas a lo largo del día para no colapsar tu débil cuerpo y mente. ¿Parece evidente verdad? Pues a veces no lo es tanto, o no nos damos cuenta, sobre todo cuando llegamos a las redes sociales y queremos ser Dios.

¿Y por qué intentamos ser Dios? Porque queremos estar en todas partes. Quiero un Twitter, un Linkedin, un Google+, un Instagram, un Pinterest, un canal de Youtube, participar en 20 grupos de Facebook, 10 de Google+, otros 5 de Linkedin, contestar al correo y estar atento a todos mis seguidores para no perderme nada.

Pues, salvo que no duermas, no comas y no hagas nada más allá de estar sentado de un ordenador, tengo una mala noticia: es imposible que vayas a conseguirlo.

Foto: Alex E. Proimos vía photopin cc
Foto: Alex E. Proimos vía photopin cc

Infoxicación y otros males

Todo el que llega a la conclusión de que quiere profesionalizar su presencia en redes sociales con un blog o cualquier otra herramienta cae en la tremenda enfermedad de la infoxicación al empezar sí o sí.

A todos nos ha pasado lo de leer 40 webs distintas al día, aprender numerosos conceptos, ver estudios, consejos y mil cosas más y al final del día sentirte como si no hubieras hecho nada.

En esas webs actualmente podemos encontrar cientos de posts del tipo “5 motivos por lo que debes estar en Pinterest”, “las 50 maneras de que tu empresa triunfe en Twitter”, “las ventajas de crear una fan page en Facebook”, etc. ¿Y cuál es el problema de todo esto?

Que al final vemos tantas ventajas, beneficios y oportunidades que queremos probar y utilizar cada una de las redes sociales.

Y no solo esto, sino las cientas de reviews de productos que nos afirman ser las nuevas panaceas para x problema y que tienes que probar sí o sí. Entre que estas intentando estar en todas las redes sociales y ahora tienes el navegador lleno de favoritos con herramientas para analizar hasta el color del pelo de tu página con 10 seguidores de Facebook al final no sabes ni qué estas haciendo.

¿La solución? Para, recapacita y recuerda de nuevo: no eres Dios.

Es normal que quieras aprender y desde luego debes hacerlo, pero con cabeza. Si caes en esta pequeña “enfermedad” y no sales a tiempo, lo más probable es que pierdas muchísimas horas en aprender por encima cómo usar mil cosas distintas sin saber realmente al final para qué se usan, por qué tienes que usarlas o qué beneficios te dan realmente.

Ve al grano

Lo mejor que puedes hacer para evitar que te pase todo lo que he dicho arriba es ir al grano sin tonterías. Para empezar, olvídate de estar en todas partes. No hace falta y no lo necesitas.

Te dirán que Twitter es esencial, que Google+ es obligatorio y que una página de Facebook “siempre viene bien” pero no te metas en lo que no debes. Párate y piensa estas tres cosas:

  • ¿Qué quiero hacer? 
  • ¿Dónde está mi público objetivo o la gente con la que quiero contactar?
  • ¿Qué necesito aprender para seguir avanzando?

Pongamos un ejemplo, que siempre es más práctico.

Si eres diseñador gráfico y quieres buscar trabajo, empieza por lo más fácil. ¿Dónde están todos los diseñadores gráficos? En Behance. Si tienes un buen portfolio creado, solo subirlo, ordenarlo, completar tu perfil e interactuar con los de otros te comenzará a dar beneficios.

Cuando tengas ese Behance bien bonito, ordenado y limpio, podrías crear una cuenta en Linkedin y actualizar cada día compartiendo uno de tus trabajos subidos a la plataforma junto a un pequeño texto explicativo. A la vez, ve agregando a otros diseñadores con los que ya has interaccionado a través de Behance (muchos tendrán en su perfil el enlace) y posicionando así tu perfil entre ellos.

Solo con esto, ya tienes una buena carta de presentación si mantienes la tónica de subir trabajos, compartirlos e interactuar en ambos sitios. Cuando envíes el currículum y vean tu Behance con numerosas valoraciones o simplemente te ofrezcas para trabajar con un contacto de Linkedin con el que te gustaría trabajar y vea tu perfil activo tendrá una buena imagen de ti.

No has necesitado ni Twitter, ni Facebook ni Google+, que parecen ser los tres pilares del Social Media. De hecho no tienes ni un blog, porque no sabes hacerlo.

behance

Imaginemos que no te contratan o con esto no te ha llegado y decides que ahora quieres trabajar por tu cuenta. ¿Necesitas un blog ya y empezar a moverte en todas partes? Quizás no. Ve a plataformas como 99 Designs, regístrate, sube tu portfolio y trabaja intentando ganar concursos para clientes reales.

Como poco estarás alimentando tu portfolio con más trabajos. Pero, ¿y si empiezas a ganar concursos? Podrías generar dinero mientras buscas empleo, mejorar tu imagen y quizás empezar a pensar en montártelo por tu cuenta.

Como has ganado algún concurso y ves que te va bien decides ofrecerte como diseñador en tu propia web, pero no tienes ni idea de WordPress, que es la herramienta que quieres elegir.

Elige entre buscar que alguien te lo cree (pagando) o aprende a hacerlo tú. Aquí si buscas información, te empapas y lees, pero aplicando lo que lees, ahorrando tiempo y centrándote en el objetivo. Por ejemplo podrías usar Feedly para tener un vistazo rápido de todos los blogs y conseguir mantenerte actualizado sin estar mirando blog tras blog.

A partir de aquí el abanico es infinito y necesitarías mucho más control y estrategia, pero me ha bastado este caso tan simple para ver como una persona puede estar perfectamente de manera profesional en Internet sin haber tocado Twitter, Facebook ni Google+.

Entonces, ¿dónde tengo que estar?

Pues dónde debas. No gastes esfuerzos en crearlo todo y tenerlo desactualizado, es muy feo y sobre todo si tu blog no está bien presentado hará más mal que bien porque es tu tarjeta de visita cuando interactúas con otros a través de la red.

No es una pregunta que además pueda responder sin saber quién eres, qué quieres y a dónde vas. Por lo tanto, tienes que hacerte tú mismo estas preguntas y pensar qué beneficios le vas a sacar a cada red social. Si el tiempo empleado no merece la pena, cierra la cuenta y céntrate en otra.

Es que a veces es tan simple como pensar que cada red social te cuesta dinero, porque el tiempo es dinero. Es mejor que eches un buen rato en decidir dónde vas a estar que perderlo intentando mejorar tu presencia en todas.

Hay más vida ahí fuera: tienes que hacer deporte, tienes que salir, tienes que comer, tienes que dormir, tienes que estar con tu familia, tienes que viajar y tienes que vivir la vida. No desperdicies tiempo que podrías aprovechar para hacer todas estas cosas por haber elegido mal y querer ser omnipresente.

En definitiva, recuerda (otra vez): no eres Dios.

PD: si por casualidad aparece Dios y lee este post, que comente por favor que eso tiene que ser un enlace do-foGod o algo 😀

6 comentarios en “No eres Dios

  1. Hola Javi,

    No soy Dios pero aún así te dejo mi comentario 😉

    Me parece que has hecho unas reflexiones muy buenas porque es cierto que si preguntas por ahí todo el mundo te va a aconsejar que abras perfiles en todas las redes sociales (especialmente facebook, twitter y google plus).

    Sin embargo, yo creo que lo importante no es tener un perfil (abrir un perfil puede hacerlo cualquiera) sino verdaderamente trabajarlo dedicándole tiempo y esfuerzo.

    En mi caso tengo un perfil en twitter y otro en google plus porque considero que son los mejores sitios en los que puedo estar y aunque ahora no tengo mucho seguidores si que estoy dedicando tiempo a ampliar mi red de contactos.

    Bueno ahí te dejo mi opinión…ya paro que si no te escribo un post jajaja

    Un saludo.

    • Hola Raúl!

      Jajaja, es por si acaso aparece Dios y lo ve que no se sienta ofendido 🙂

      Claro, lo importante es trabajar cada una y hacerlo bien, tal y como dices, pero eso es imposible si tienes 6 salvo que dediques todo el tiempo a ello. A mí me parece perfecta tu filosofía y he leído tu post de declaración de intenciones, así que parece que lo tienes todo bastante claro.

      De hecho, creo que si trabajas bien y empiezas a moverte los objetivos que te has puesto se te van a quedar chicos a mitad del mes, ya verás. Y si no lo consigues, aquí me tienes para echarte un cable en lo que haga falta 😉

      Un saludo, bienvenido y mil gracias por comentar!

    • Ni me acordaba ya de esa frase, y eso que en su tiempo me tragué toda la historia de Roma de arriba a abajo! Me hubiera pegado bien una foto de Julio Cesar en el artículo, aunque ya es demasiado tarde jaja

      Desde luego no hay mejor ejemplo que el que has puesto. Si Julio Cesar, que era casi un Dios de su época, tenía a una persona recordándole todos los días que era un simple humano, no te digo ya como tenemos que recordárnoslo nosotros.

      Muchas gracias por comentar tantas entradas, es una alegría que entre alguien tan activo por el blog! Espero seguir viéndote por aquí 🙂

      Un saludo

  2. Javi, se agradece ver este tipo de posts entre tanta infoxicación 🙂

    Yo a penas me trabajo las redes sociales, uso algo Twitter y mantengo al día mi perfil de Linkedin, algo que creo que cualquier freelance debe hacer.

    Estoy de acuerdo en todo lo que dices, yo cuando hablo con startups siempre les pregunto ¿y eso para qué lo quieres? Pero no solo con las redes sociales, con todo. Hay que buscar el foco y la simplificación para mantener una buena salud y para no dispersarnos y no acabar haciendo nada.

    Una vez elegida una red social (o dos), hay herramientas como Buffer, Postcron o Hotsuite que ayudan a programar por ejemplo una vez por semana y olvidarse.

    En cualquier caso yo me quedo con el e-mail como forma de comunicación con mis lectores ya que es lo que en mi caso ha sido más efectivo.

    Algunos pensarán que un artículo con 50 o 60 retuits conseguirá mucho tráfico, pero la realidad es que las redes sociales están tan saturadas que a penas dirigen tráfico, en mi caso, cada retuit no me genera mas que 1 visita de media…

    En fin, sigue así.

    Un abrazo

    • Buenas Val!

      Pues sí, es que justo leí hace unos días en varios grupos distintos posts clásicos de “por qué debes estar en redes sociales”, “las redes sociales en las que debes estar”, “lo que pierde tu empresa si no está en redes sociales”, etc y me desesperó.

      Muy de acuerdo contigo, más allá de las redes sociales hay que darle valor a todo. Yo a veces cojo un folio y pongo pros y contras, que es un clásico, y a veces te sorprendes de ver que no se te ocurre nada que poner en los pros en algo que creías que era “básico”. Además de la automatización, que echa un cable tremendo y evita estar todo el día enganchado y perdiendo tiempo.

      La gente cree eso, que por unos cuantos RT va a conseguir miles de visitantes. Yo creo que es más importante quién te hace el RT que cuántos son, porque uno de una persona con mucho seguimiento (que no seguidores) genera mucho más que 10 RT de gente con miles de seguidores de followback.

      A automatizar lo que se pueda, centrarnos en el e-mail que como bien dices es lo mejor, y no perder todo el tiempo contestando en todas partes 🙂

      Muchas gracias por comentar!

      Un saludo 🙂

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