5. Trucos para escribir textos que venden

La teoría está muy bien, pero estoy seguro de que queréis ver un poco de práctica “a lo bestia” ya, ¿verdad? La lección de hoy es pura práctica y está llena de consejos para mejorar vuestros textos. Si queréis vender o si queréis “vender” vuestro blog a futuros lectores, más os vale atender y empezar a aplicarlos. Si no lo haces… Allá tú 😉

1. Calls to action en todas partes

Somos unos vagos. Cuando navegamos por Internet lo hacemos sin demasiada ilusión y habitualmente con poca energía, por lo que nuestra capacidad de improvisación no es muy alta. Tampoco estamos muy atentos a casi nada y escaneamos todo para ver si de pronto aparece algo interesante. En definitiva, nuestro cerebro no está para hacer las cosas por sí mismo.

Tienes que dar órdenes a tus visitantes. Decirle a su cerebro “eh, tú, mira esto”. Y para hacerlo necesitas calls to action en cada página y cada post de tu web, tienda o blog. Sobre todo las tiendas online son un gran ejemplo de cómo poner un call to action por página.

Echa un vistazo a este ejemplo de la ficha de un producto de Amazon.

amazon owc

Nada más abrir la página, está claro cuál es el objetivo de Amazon. Quiere que compremos y por eso resalta en amarillo el botón de “Añadir a la cesta”. Si os fijáis el resto del texto está en un color poco llamativo, mientras que el call to action te grita y le dice a tu cerebro “mira aquí ahora mismo”. Tú necesitas ser muy Amazon en todas tus páginas.

En los blogs es muy habitual que el call to action sea pedir comentarios o que se comparta en redes sociales.

Si al finalizar tu artículo simplemente escribes una línea de texto del tipo “Comparte este post en Twitter y te estaré muy agradecido” o una pregunta como “¿Cuál es tu experiencia con esta herramienta/situación/…?”, verás cómo mejoran tus resultados. Simple, directo y efectivo.

2. Imagina que…

¿Te has fijado la de veces que digo “imagina que…”? No es una casualidad. De hecho, es uno de los trucos más efectivos y básicos del copywriting y funciona muy bien para temáticas aburridas o que son difíciles de tratar.

Cuando alguien lee “imagina que” automáticamente se introduce en el post e intenta recrear la situación que tú mismo le dices. Aumenta su atención, puede sentirse identificado si tu ejemplo es bueno y con ello puedes conseguir que se lea todo tu texto gracias a ese simple “imagina que”.

Cada vez que comiences un post o quieras hablar de un tema complicado, usa este recurso. Te ayudará a introducir un artículo, un producto o un servicio de una manera muy amena para tu posible cliente o lector.

3. Storytelling

Junto al “imagina que” tenemos que utilizar el storytelling. Para ilustrar un post de una manera mucho más gráfica es una gran idea buscar una historia de éxito relacionada o simplemente contar una historia personal. Conectarás más con la otra persona y le darás un toque de realidad a todo lo que digas.

Una buena manera de mantener pegado a un lector a tu blog es practicar un storytelling continuo en un post. Empiezas con una historia y la vas desarrollando a través de diferentes encabezados, mezclando esa propia historia con tu contenido. Si la historia es buena, la persona que está al otro lado de la pantalla se leerá todo tu post con tal de saber el final.

4. Pregunta hasta cansarte

Ya sabéis que los textos son cosa de dos. Aunque solo se lean, al lector le tiene que parecer que está entablando una conversación contigo. Para conseguir ese efecto, nada mejor que poner preguntas y más preguntas.

Cada pregunta nos despierta del letargo de la lectura y nos obliga a pensar o simplemente a tener más curiosidad por la respuesta. Todo lo que sea incentivar la actividad de la persona que lee se traduce en más estancia en la web, mejor comprensión de nuestros textos y una mayor probabilidad de venta.

5. Ejemplos

Sin ejemplos un texto se queda vacío. Una historia, una imagen, un caso práctico, una demostración o cualquier otro tipo de ejemplo ayudan a que se facilite la comprensión. Esto es de gran utilidad sobre todo cuando se trata de vender o hablar sobre temáticas más complicadas.

Yo utilizo mucho la fórmula “Por ejemplo, blablabla” cuando explico un concepto o un proceso. De hecho, tengo posts desarrollando una técnica exacta a través de un ejemplo para que se comprenda fácilmente de qué estoy hablando. Puedes verlo aquí.

6. Cifras y porcentajes

Si haces una página de ventas o quieres demostrar una teoría propia las cifras y los porcentajes deben ser tus mejores amigos. Textos del tipo “Más de 1.800 clientes trabajan con nosotros”, “Un 95% de nuestros clientes repetirían con nosotros” o “En un 80% de los casos el resultado fue positivo” generan confianza y reducen la fricción entre el cliente y nuestro producto o servicio.

Las cifras y los porcentajes deben ser reales y demostrables. Es decir, si dices que un estudio demuestra algo, pon un enlace a ese estudio o a un artículo en el que se desarrolle. Si dices que tienes 1.800 clientes, redirige a una página de opiniones de clientes en la que se puedan ver muchísimas (aunque no sean las 1.800). Vamos, que demuestres lo que dices o esas mágicas cifras y porcentajes se quedaran en nada.

7. Citas célebres

Añadir en un post una cita célebre de vez en cuando ayuda a dar más autoridad al texto y al autor. Cuando pones 3-4 frases míticas de personajes famosos tu lector automáticamente pensará que sabes de lo que hablas, ya que conoces a varios referentes de la temática. Parece una tontería, pero de verdad que funciona.

Además, las citas célebres aumentan los compartidos en redes sociales drásticamente. Utilizando una herramienta como VCGS Toolbox puedes añadir el clásico “Tweet this” para que si a tu lector le gusta la cita la comparta en Twitter en 2 segundos. Simplemente haced la prueba de escribir un texto con estas citas y otro sin ellas, a ver cuál de ellos se comparte más.

 cita

8. Por qué, por qué, por qué

Este producto te ayudará a ser un mejor community manager. ¿Por qué? Porque te ayudará a ahorrar tiempo en redes sociales y a ser más efectivo. ¿Por qué? Porque podrás manejar todas las redes sociales desde un solo lugar. Ok, eso me gusta y me convence.

El poder del por qué es bestial. Si ahondas al máximo de la pregunta hasta prácticamente “reducir al absurdo” la misma, dejarás sin dudas a tu cliente. Cada vez que tú le digas algo, el pensará “¿por qué?” o “¿y qué me importa a mí?”, y entonces tú tendrás que responder de nuevo hasta que no queden preguntas.

Cada vez que vendas algo, haz la pregunta de “¿Por qué?” todas las veces que sean necesarias hasta que llegues al último razonamiento. De esta manera no habrá posibles objeciones y serás capaz de incluir en tu página de ventas todo lo que tu cliente podría preguntarse.

9. Lee en voz alta lo que escribes

Siempre digo que el texto debe ser como una conversación. Pues coge ese texto, pon tu voz de cantante de ópera y recítalo como si estuvieras contándoselo a alguien o haciendo una presentación en público. ¿Algún punto parece difícil de leer en alto? ¿Te atropellas? ¿Te ahogas? Entonces, tienes que modificar el texto.

Cuando consigas leerlo de una manera cómoda y que suene bien a tu oído, entonces habrás terminado de editar. Si algo es difícil de leer en alto, habitualmente es difícil de leer igualmente. Así que manos a la obra y a leer tus propios textos, que si no lo haces tú a ver quién lo hace.

10. Los párrafos de una línea

¿Te has fijado que cada vez hay más bloggers utilizando los párrafos de una línea? No es nada al azar y no se hace por cualquier motivo, ya que es otro pequeño truquito de copywriting.

¿Y para qué sirven los párrafos de una línea?

Pues para hacer exactamente lo que yo acabo de hacer. Has tenido que leer la pregunta, decirte a ti mismo “sí eso, para qué sirven” y bajar a la siguiente línea a buscar la respuesta. He aumentado el tiempo de lectura, he llamado tu atención y además le he puesto negrita para que destaque todavía más.

Utiliza los párrafos de una línea para romper el esquema habitual de párrafos, llamar la atención o hacer una pequeña previa de lo que viene a continuación. Prueba a reescribir algún post o página de ventas con este sistema y verás en Analytics como todos los datos mejoran.

11. Crea tus propias palabras

Dale nombre y apellidos a diferentes conceptos e ideas propias. Por ejemplo, en mi último artículo llamé al bloqueo que sufren los bloggers a la hora de buscar nuevos temas para escribir “blogqueo”. Es una chorrada, pero estoy seguro de que a alguno le hizo reír y pensar “este tío está loco”.

Todo lo que genere una emoción es positivo. Por lo tanto, dale vueltas a la cabeza y empieza a crear tu diccionario de palabras propias. Te dará más personalidad, conectará más con tus lectores y generará más confianza y cercanía.

12. Copia títulos de periódicos y noticias virales

Vas navegando por Facebook y de pronto… “Parecen una familia perfecta, pero mira este vídeo hasta el final. Es increíble”. Admítelo, te entran unas ganas de hacer clic que no puedes controlar. Salvo que estés “vacunado” contra los títulos virales, acabarás haciendo clic y entrando en otra de esas páginas de noticias virales que te piden ser fan de Facebook para poder verlas.

¿Por qué no utilizar esto a nuestro favor? Cuando crees encabezados y títulos para artículos utiliza las técnicas de los títulos virales. Vete a Viralnova, que para mí es la mejor aunque esté en inglés, y empieza a apuntar títulos que te gusten. Después solo tendrás que encajar tu contenido en ellos. Te aseguro que encontrarás uno que encaje y que convierta tu título genérico en una máquina de generar clics.

Son muchos truquitos y estoy seguro de que aplicarlos todo de golpe es imposible. Ve seleccionando los que más te gusten o encajen con tu página o blog y empieza a probarlos juntos o por separado. Los resultados no tardarán en notarse.

TAREA DE LA LECCIÓN 5

Aplica uno de estos trucos en un post o página de venta y compártela en los comentarios para que pueda ver cómo lo has hecho. Si aplicas más de uno, ¡mejor que mejor!