¿Cómo se cobra una página de ventas?

¿Y un post? ¿Cobras por pieza o por palabra? ¿Y si te piden que lo subas a WordPress o que incluyas imágenes?

¿Y si estamos ante un cliente que no tiene liquidez? ¿Nos podemos permitir cogerlo?

Escribo este post como guía para que conozcas todas tus opciones a la hora de cobrar por tus servicios como copywriter o redactor.

Ojo: no voy a hablar de cuánto deberías cobrar (un asunto que tratamos en profundidad en Adopta un copywriter), sino de cómo tendrías que tarificar para pasarle una propuesta en firme a los clientes que te pidan presupuesto.

Tanto de copy como redacción, además.

¿Arrancamos?

Derribando mitos:  el copy y la redacción se cobran igual

Mentira: no se cobran igual, porque no es lo mismo.

No es la misma forma de trabajo, formato de entrega, labores previas, tiempo invertido y finalidad del producto final.

Y aquí dejo el punto de partida: las páginas de ventas nunca deberías cobrarlas por palabra, salvo que el pagador lo exija.

Cómo cobrar tus servicios de copy

Cuando montas tu web y decides poner los precios, si te paras a pensarlo nunca es tan sencillo. ¿300€?

¿300€ por qué? ¿Por una landing cortita o por una página de ventas con una fórmula de copy laaaarga que se vaya a las, por decir algo, 3.000 palabras?

Normalizar precios en el mundo del copywriting es peligroso porque la home que necesita un cliente A puede no tener que ver nada con la de un cliente B, pero tenemos que hacerlo.

Y como tenemos que hacerlo pero nos podemos pillar las manos, te aconsejo desde ya que si pones precios fijos añadas un “desde” antes: desde 200€, desde 150€, desde 400€, etc.

Pero bueno, pongas tus precios o no, tu copy lo puedes tarificar de esta manera:

#1 Por pieza

Es, de largo, la forma más común de ponerle precio a tu copy.

Independientemente del número de palabras que te salgan al final, vas a cobrar un fijo de X euros por la landing que te encarguen, que variará en función de si es una home (suelen ser más caras), un about, una página de servicios, una landing de venta de un infoproducto, etc.

#2 Por proyecto

Este segundo caso es como el primero pero a más landings, más precio.

Por ejemplo: si la web va a tener una home, un sobre mí, una página de servicios y el contacto, pues se lo puedes hacer todo por X euros.

Si ves que el proyecto tiene además tres landings individuales de sus servicios, pues se lo sumas al precio.

Sea como sea lo importante es que es un precio cerrado, por lo que tener claro cuántas páginas hay que escribir y el trabajo que te va a dar cada una se antoja fundamental para que presupuestes y no salgas perdiendo.

Ni qué decir tiene que dar un precio por proyecto completo es una buena forma de regalar una oportunidad. Hazlo de modo que si quisiera contratar las páginas de la web por separado, el total sería más alto que si te compra el proyecto completo.

#3 A comisión de venta

Esta opción ya es menos común, pero perfectamente válida.

Y en ocasiones, muy prolífica.

En este caso no cobras absolutamente nada por hacerle el copy de ese producto o servicio que se quiere vender, pero luego se trackean las ventas y te llevas un % por cada una.

¿Lo malo? Que no ves un solo euro al inicio y que es una incógnita; si el producto termina no resultado interesante, habrás trabajado por nada.

¿Lo bueno? Que si negocias un buen margen y eso que vendes acaba siendo un éxito, el dinero que te llevas acaba siendo muuuuucho más que si hubieras cobrado por pieza.

Esta comisión tienes que negociarla con el cliente, y ya te adelanto que en general no son muy propensos a elegir esta modalidad de pago.

#4 Fijo + comisión por venta

Aquí combinas todo lo que he dicho anteriormente.

No se trata de ganar 0 y cobrar solo comisiones, sino hacer estas un poco más pequeñas y añadirle un fijo inicial de X.

La opción anterior es recomendable cuando creas ciegamente en el producto que vas a tratar de vender y sepas que va a ser un auténtico BOOM.

Decántate por esta si te hace falta el dinero de forma imperiosa o si ves el éxito en ventas dependiente de muchos factores más allá de tu trabajo.

#5 Por hora

Terminamos con un clásico: cobrar en función de las horas que trabajes.

Tendrás que decirle al cliente el dinero que cobras por cada una y hará falta que acordéis qué cantidad de trabajo abarcarás en ese tiempo, para que quede claro qué trabajo vas a hacer con el dinero que el cliente decida invertir.

No es la forma más habitual de trabajar, pero si se llega a ese acuerdo que te digo es un modelo que muchas agencias emplean con sus colaboradores externos.

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Cómo cobrar tus servicios de redacción

Cambiemos el chip: si antes donde antes hablábamos de páginas de ventas, piezas o landings, ahora hablamos de posts.

De artículos. Los que hay en los blogs.

¿Cómo se cobra un post?

Aquí no hay muchas opciones (de hecho, solo hay una) y el jugo se lo puedes sacar con los extras.

Cuando un cliente te pide presupuesto para hacer redacción de contenidos puedes decírselo de dos maneras, pero al final es lo mismo:

Y al final el acuerdo al que se llega, para que el cliente esté tranquilo, es el mismo: un precio cerrado por artículo que incluya esto, esto y esto otro.

Es decir, que te desaconsejo que cobres por palabra de forma literal (variando así los céntimos del precio final) por dos motivos:

  1. A final de mes, si tienes que contar las palabras y sacar el cálculo e ir sumando vas a perder mucho tiempo.
  2. El cliente podría estar intranquilo si no existe todavía esa confianza plena con el redactor, pensando que este podría escribir “paja” innecesaria y cobrar más dinero por ello.

Así que sí, cobra por palabra, pero acuerda un fijo por post que dependerá, entonces, del número aproximado de palabras de este.

Y si te pasas de palabras, pues un regalito que se lleva el cliente sin pagarlo, que son cosas que también agradece.

Y lo de cobrar por horas...¿aquí no se lleva?

Sí, también, aunque es muuuuucho menos común que cobrar el copywriting por horas, por lo que he decidido no dedicarle un apartado específico.

Los extras al presupuestar la redacción

Ahora bien: cuando negocias ese precio cerrado por posts de X palabras hay extras que pueden hacer que suba.

Por cierto, importante: doy por hecho que la redacción ya es SEO. Es decir, que hoy en día no se incrementa el precio por saber optimizar una palabra clave.

Esos extras que te digo son estos:

#1 Subir y maquetar el post en la plataforma

Hay clientes que tienen clarísimo que el post se lo tienes que subir tú. Ellos solo quieren pagarte y que su blog “vaya solo”.

¿Cómo cobrar la subida y maquetación?

Te sugiero que le añadas un extra a ese precio por palabra y si antes cobrabas X, ahora cobres X+Y.

La cantidad que le puedes pedir al cliente depende de muchísimas cosas. Conozco redactores que cobran casi más por la maquetación que por la redacción; no es lo mismo maquetar a la perfección con mil detalles e imágenes posts de 2.000 palabras que escribirlos.

Así que antes de pasar un precio por esto, mira lo que espera el cliente y valora.

Siempre que no sepas ponerle precio a algo, por cierto, acude a la fórmula mágica: estima el tiempo que te va a llevar, piensa en un precio/hora deseado y saca cuentas J

#2 Incluir imágenes

¿Te han contratado la maquetación? En ese caso muy probablemente el cliente haya apalabrado contigo que pongas también las imágenes.

Si la maquetación no es cosa tuya porque el cliente no quiere puede darse el caso de que te pida también las fotos con el contenido. Una principal que encabece el post y otras para el cuerpo del texto.

¿Cómo cobrarlas en este caso?

Puedes sumar un fee por imagen, algo más caro si esa foto te la has bajado de una base de datos de pago, que pagas de tu bolsillo para proporcionar un mejor servicio de redacción.

Hazle saber esto último al cliente y verás como no te pone problemas para que le añadas ese pequeño fee.

Y si te los pone, déjale el tema fotografías a él. Te adelanto que no es tu servicio más rentable.

#3 Rellenar sus metas

Title y meta description.

Lo que te aparece debajo del contenido del post, ya en WordPress.

Esto puedes incluirlo en la maquetación… o no.

He tenido clientes, por ejemplo, que no querían que les maquetara el post pero sí que les pasara el title y la meta al final del contenido.

Si te piden esto o que la rellenes también cuando maquetes puedes añadirle un pequeño fee a la tarifa y, lo que es más importante: sugerirle que esto lo puede contratar con un calendario editorial.

#4 El plus: calendario editorial

No te voy a hablar de calendarios editoriales, sino solo de cómo puedes cobrarlos.

En este caso no hay mucha historia: tienes que poner un precio por post del calendario. Solo por su planificación, ¿eh? No por su redacción.

Si en el calendario editorial que entregas se encuentra la planificación de 10 posts y lo has presupuestado a X€/post, pues lo cobras a 10X.

Un miniconsejo: antes de presupuestar un calendario larguísimo con una planificación anual que asuste al cliente, hazle uno de 3 meses (con seis elementos, por ejemplo) para que vea de qué eres capaz.

Podrá asumirlo económicamente sin problema y para ti será un plus de dinero más, así como de seguridad al saber que esos posts los redactarás (muy probablemente) tú.

Por favor, antes de pasar al ecommerce date cuenta de que en redacción, si das con un cliente que lo quiera todo te puedes llevar un buen pico, muy alejado del simple precio/palabra habitual:

Y un producto nuevo complementario: el calendario editorial.

Bonus: ecommerce

¿Cómo ponerle precio a todo lo que puedas hacer en una ecommerce?

El blog es exactamente lo mismo que hemos visto en redacción, ¿pero el copy?

¿Cómo presupuestar el copy para ecommerce?

Es una de las cosas más complicadas de tarificar porque hay varios factores a tener en cuenta:

¿Cómo poner un precio cerrado a algo con cosas tan diferentes?

Aquí van mis consejos:

#1 Empieza por el copy de las páginas estáticas

Es decir, intenta que te contraten primero la home, el about y el contacto. La home suele ser la página más vista de toda web y una ecommerce no es una excepción.

Ten en cuenta que el copy que hagas para la home dependerá de cómo la tenga configurada; hay tiendas online con 50 productos en su página de inicio y las hay que, sabiamente, enlazan solo a sus categorías y productos más importantes.

No te digo esto para que subas o bajes el precio que des, sino para que lo tengas en cuenta. Y como siempre, si tienes dudas, estima el tiempo que te va a llevar y multiplícalo por el precio/hora deseado.

#2 Presupuesta las fichas de forma paquetizada

Acuerda un número de palabras por ficha de producto (300, por ejemplo), y haz un precio por pack de 5, 10, 20 o 30.

#3 Escribe redacción en clave de copy y cobra por palabra

Habla con tu posible cliente y dile que le vas a hacer redacción persuasiva: atacarás puntos de dolor y hablarás de beneficios, pero no lo harás de la misma forma que en la home o en el about.

Aquí será en un texto plano, como si fuera redacción y no copy.

Y lo cobrarás… Pues como cobras la redacción o si quieres una pizca más caro, haciendo a su vez un pequeño descuento por la contratación del pack con varias fichas.

#4 Los textos de las categorías no son tu prioridad

En las tiendas online, estos textos se utilizan para ayudar a que esas URLs posicionen.

Son una vía de entrada importantísima de tráfico, por lo que tienen que estar bastante optimizados y los propietarios tienden a colocarlos debajo de los productos que definen esas categorías.

Es decir, son textos que solo leen los robots, salvo que el diseño de estas páginas permita que sí que haya un párrafo introductorio antes de mostrar los productos en sí.

¿Los puedes hacer tú? Claro que sí; puedes incluirlos en el pack que te he dicho antes, pero no los conviertas en tu prioridad porque las ventas de la ecommerce no mejorarán especialmente mientras las fichas no estén bien copy-optimizadas.

¡A enviar presupuestos!

Espero haberte aclarado un poco el panorama y que ahora, cuando tengas que presupuestar, no titubees y pierdas tiempo antes de pasar la propuesta.

Me sabe mal repetirme, pero como consejo final te diré que si te piden algo a lo que no sabes poner precio, estima el tiempo que te va a llevar y multiplícalo por el precio/hora que quieras cobrar. Así de fácil.

Cuéntame ahora tú: ¿cómo sueles negociar los encargos que te vienen de redacción y de copy? ¿Lo haces como yo te digo o tienes otro sistema? ¿Cuál te es más rentable? ¿Has tenido alguna experiencia que te apetezca compartir conmigo?

Te espero en los comentarios 😀

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En el episodio de hoy respondo una pregunta interesantísima de Miguel Ángel, en la que cuestionaba a las IA o inteligencias artificiales ante la "humanidad" de un copy real.

Las IA ya están aquí e incluso hay alguna que ya trabaja para marcas americanas, dando buenos resultados para cierto tipo de anuncios. Pero... ¿cómo nos deja eso a nosotros, los copywriters de carne y hueso? ¿Corre peligro nuestro trabajo?

Te hablo de ello en el episodio de hoy. ¡Dale al play!

(más…)

Este post es obra de Nadia Ruiz, de MissCopywriting, miembro del mastermind Copywriters de Otra Galaxia. Vamos con él:

 

Es lunes por la mañana, te levantas algo agobiado.

Sabes que tienes muchas cosas que hacer pero no sabes por dónde empezar.

Están los presupuestos que no has terminado la semana pasada, este borrador que tienes que modificar... Buenooo, y las facturas que tienes que ordenar y archivar.

Espera. Lees el correo y… Ah, sí, toca empezar por este tema urgente para el cliente de la semana pasada que lanza su nuevo infoproducto.

STOP.

Preparas un café, que seguro que te pone las ideas claras.

Necesitas hacerte una lista de tareas para la semana. Así, seguro que todo irá bien. Es cierto que la de la semana pasada se quedó a medio hacer, pero estabas muy liado.

No te mientas a ti mismo.

Seguro que no es la primera lista que dejas de mirar al poco rato de haberla terminado.

¿Te suena esta historia?

A mí sí.

Yo soy la de las listas, pero de las que sí funcionan.

Está muy guay vivir de escribir. Has conseguido hacer algo que te guste y te motive cada mañana. Se ha vuelto un negocio, el tuyo. Pero si todos los días o todas las semanas te tiras horas intentando determinar cuáles van a ser tus tareas y tus prioridades, no va a poder prosperar como debería.

¿Por qué resulta tan difícil conseguir lo que te propones?

Este artículo no trata de cómo escribir tu lista de propósitos de principios de año; ni mucho menos.

La idea es entender por qué la mayoría de la gente tenemos en nuestras listas tareas, propósitos u objetivos que nunca cumplimos y dejamos para más tarde o para el tablero de “nunca jamás”.

Ponerse metas es muy importante, pero no de cualquier manera.

Te doy un ejemplo. ¿Qué te motiva más ?

Yo he escogido la segunda. En el primer caso, no sé por dónde empezar.

En el segundo, el objetivo está muy bien definido. Es específico y sé por dónde tirar para organizar mi trabajo. Además, puedo determinar fácilmente si lo he logrado o no.

Sí.

Voy a hablarte de la metodología SMART.

Si no sabes lo que es, no te preocupes. Aquí te lo explico.

¿Qué son los objetivos SMART?

Es una forma muy pragmática, clara y eficaz para escribir objetivos que se realicen y no queden olvidados por no ser lo suficientemente reales. 

Puede que te suene a rollo patatero o te parezca que estas grandes teorías solo le sirven a grandes empresas. No es así. Los pequeños negocios como el tuyo también se benefician aplicando este método.

Estás solo o con tu pequeño equipo así que tú, más que nadie, sabes la importancia de tener las cosas claras para avanzar y no perder el tiempo. Nada de complicarse la vida; todo lo contrario.

Vamos a formular objetivos “inteligentes” para tu negocio. Vale.

Coge los objetivos que tengas definidos hasta ahora y veamos si están “a prueba de SMART”.

Aplicamos estos 5 adjetivos a cada uno de ellos:

¿Cómo lo adapto a mi negocio de copy?

S de Específico

Aquí se trata de que la persona (tú o algún colaborador) que tenga que hacer la tarea, tenga muy claro lo que tiene que hacer con solo leerla.

Cuanto más específicos sean tus objetivos más fácil será entenderlos, recordarlos y conseguirlos. De nada te sirve decir que quieres que “tu negocio crezca”. No tiene ningún sentido dicho así, a secas.

Todos lo deseamos pero con un objetivo así no veo cómo planificar lo que voy a hacer esta semana para conseguirlo.

Si no sabes cómo plantearlo contesta a estas preguntas.

El camino para conseguir este objetivo será mucho más ameno si su definición lleva ya todos los detalles necesarios para trazarlo.

M de Medible

Este parámetro es muy importante, ya que si no eres capaz de medir tu objetivo no sabrás si lo has alcanzado o no.

Saber si te está yendo bien en el cumplimiento de esta tarea te ayudará mucho y te animará, a ti y a tu equipo, a hacerlo cada vez mejor.

Por otra parte, si te pones a medir y te das cuenta de que te va fatal y que no lo vas a lograr, habrás dado el primer paso para conseguir encontrarle una solución.

Vale, te ha quedado claro que es importante medir los objetivos. Siendo prácticos, las respuestas a estas preguntas te podrán ayudar:

A de Alcanzable

Me encantan los retos. Teniendo un negocio en el mundo del copy, supongo que a ti también. Proponerte metas con mucha ambición es bueno pero solo si son alcanzables.

Siempre que tengas una nueva meta en mente, no olvides preguntarte:

R de Relevante

A todos nos gustaría tener un negocio millonario o tener un batmóvil de coche de función, pero aquí se trata de definir objetivos relevantes.

Si el año pasado facturaste 20.000€ y además te ha supuesto un crecimiento, este año no te propongas facturar 7 millones, que lo más probable es que no lo consigas.

Busca algo que le sirva a tu empresa, algo que la haga mejorar que sea importante y acorde con sus valores. Un objetivo que una vez formulado te permita contestar que sí a estas preguntas:

T de Tiempo determinado

Un error muy común que cometemos a la hora de definir tareas es que no especificamos -o no lo suficiente- el tiempo que se tiene que pasar haciéndola.

No es lo mismo decir «Voy a escribir 3 artículos sobre crecimiento de empresas» que «Voy a escribir 3 artículos sobre crecimiento de empresas en una semana».

En el primer caso, no me corre prisa hacerlo. Puedo empezarlo hoy y seguir cuando tenga un rato o dentro de un mes.

En el segundo caso sé que tengo una semana para hacerlo. Si me pongo hoy, dentro de 7 días tiene que estar terminado y lo puedo tener fácilmente controlado.

Si te puedo dar un consejo, no te fijes objetivos a muy largo plazo. Nuestro mundo de copy y redacción cambia tan rápido que no serían realistas.

Las preguntas que te puedes hacer son :

¿Tus objetivos son SMART?

¿Qué tal? ¿Tus objetivos han pasado la prueba? Si no es así, te aconsejo que los vuelvas a escribir y te ayudes de las preguntas que te he dado. Verás que podrás sacarle mucho partido a esta metodología. Tendrás unas metas:

¡Son todo ventajas!

Volvamos a los ejemplos que te puse al principio y veamos si son SMART.

Creo que nos ha quedado claro que este objetivo no es SMART.

Vayamos por partes:

S: Trabajar con 3 clientes nuevos en los próximos 45 días.

M: 3 clientes nuevos.

A: gracias al webinar de captación que lanzamos esta semana y el descuento del 15% para los que pidan presupuesto en las primeras 48h.

R: Crecimiento: conseguir clientes nuevos y aumentar las ventas.

T: en los próximos 45 días.

¿Y ahora qué ?

Enhorabuena. Has definido los objetivos SMART de tu negocio a corto y medio plazo.

Sabes lo que tienes que hacer.

Puedes organizar tus tareas con fluidez y sientes que nada se te va a meter por el camino.

Te vas a comer el mundo y tu empresa va a prosperar como nunca.

Puede que sí.

Lo mejor para saberlo es evaluar tus objetivos. Piensa en planificar un rato, una reunión contigo mismo o con tu equipo para echar la vista atrás y pasar revista a todos esos objetivos.

Hazlo cada mes o cada dos meses. Cógelos uno por uno y hazte estas preguntas :

Puede que cuando los escribieras te olvidaras de esa semana de vacaciones en familia.

Puede que te surgiera algún asunto urgente que gestionar que no se compagina con los planes que tenías.

Tranquilo.

En cuanto te pares a evaluar el avance de tus objetivos, podrás modificar y ajustar con tiempo algunas cosas sin comprometer la meta que te has fijado.

Con estas evaluaciones, además de poder hacer algunos ajustes, también podrás resaltar los éxitos que has logrado. Es muy importante ser consciente de lo que se consigue para seguir adelante con positividad.

¿Qué te han parecido estos objetivos SMART? ¿Habías oído hablar ya de ellos?

Estaré encantada de leer tus comentarios y experiencia al respecto. Y si quieres saber más sobre mí o seguir charlando, no dudes en pasarte por aquí.

ASCO: es lo que llevo sintiendo últimamente al ver determinados anuncios y mensajes tratando de sacar provecho de la situación actual provocada por el coronavirus.

¿Somos gilipollas o qué?

He grabado tres episodios como forma de aportar mi granito de arena para hacer más llevadera esta cuarentena y este es el primero de ellos. Te cuento cómo veo la situación, qué es lo que creo que va a pasar y lo que deberíamos y no deberíamos hacer.

¡Play!

(más…)

Hoy me lanzan una pregunta clásica que siempre aparece en los programas, webinars y sesiones...

Si soy copywriter, ¿sobre qué escribo en mi blog? ¿Escribo solo sobre copywriting para mi sector o también hablo sobre diferentes temáticas del propio sector?

Respondo a la pregunta de Carlos y, además, hago una pequeña reflexión sobre el tipo de contenido que se debería publicar en el blog de un copywriter.

Te adelanto que hay 3 tipos de contenidos que debes usar y que, curiosamente, el que genera más interacción no es el que habla sobre copywriting.

(más…)

¿Y si tuviera que empezar de cero otra vez? ¿Qué haría?

Esa es la pregunta que me hizo Silvana y que respondo en este episodio. Cuento cuál es la ÚNICA estrategia que seguiría, si tuviera que elegir una, para hacerme un nombre en el mundo del copywriting, conseguir mis primeros clientes y levantar mi negocio.

Es sencilla, es directa, utiliza mi "campo de juego" preferido y no requiere de nada de inversión.

(más…)

Tienes un amigo que trabaja desde casa y le va bien. Pasa el tiempo y le sigue yendo bien y es cuando ves que el teletrabajo, tan de moda ahora por el Coronavirus, es una realidad.

El marketing es responsable de una muy buena parte de los trabajos que se realizan en remoto (no solo en casa, sino en coworkings o viajando).

¿Te llama la atención como opción y quieres saber por dónde empezar?

En este post te voy a hablar sobre por qué y cómo deberías estudiar marketing digital y te voy a dar las opciones más comunes, para que elijas la que más te guste.

Porque no es lo mismo diseñar webs que escribir contenidos, ¿no?

Por qué estudiar marketing digital incluso cuando ya has ido a la universidad

La inmensa mayoría de profesionales que conozco que han estudiado o estudian marketing digital ya han pasado antes por la universidad.

Luego, por A o por B, cada uno encontró su propio motivo para virar su carrera profesional y acabar dedicándose a algunas de las especializaciones que te voy a contar a continuación.

Con lo que quiero que te quedes es que para estudiar marketing digital no hace falta que tengas una edad concreta; puedes empezar incluso siendo menor gracias a la oferta brutal de formación que hay, tanto gratuita como de pago.

Hecho el apunte sobre la edad, estas son mis razones por las que no dudaría ni un instante en embarcarme en una nueva carrera dentro del marketing online:

#1 Hay trabajo

¿Crisis?

El marketing digital es uno de los sectores que menos se han resentido.

Hay trabajo. Mucho, además. Y puedes elegir si desempeñarlo en una empresa como parte del departamento de marketing, en una agencia de marketing digital orientada a dar servicios o por tu cuenta, de forma freelance.

#2 Flexibilidad en el trabajo

Si eliges hacerte freelance, las ventajas cuando tu negocio eche a andar son que podrás elegir clientes, horarios y vacaciones.

Insisto: cuando tu negocio eche a andar. Como en todo, los inicios no son sencillos y tienes que montártelo bien para despegar y crecer de forma sostenible con tu día a día.

Eso sí: una vez llegues a cierto punto, no habrá retorno porque te encantará esa vida.

#3 No es un trabajo estático

El marketing digital tiene una peculiaridad, y es que evoluciona rapidísimo. Lo que ayer era tendencia hoy está pasado de moda y hay que hacer caso a otra cosa.

Pasa constantemente en todas las ramas que vamos a ver ahora.

Eso quiere decir que no vas a dejar de ver día tras día cosas nuevas, de modo que no te vas a aburrir.

Ve a eventos, haz formaciones complementarias, asiste a charlas en tu ciudad, haz networking con colegas que conozcas en el mundo online… En definitiva: olvídate de la típica rutina de un trabajo estándar.

Estudiar y trabajar en marketing digital no es para nada aburrido, te lo aseguro.

#4 Puedes escalar tu negocio poco a poco

Seguro que has visto mil películas en las que un tío entra en una empresa con la confianza de empezar trayendo cafés a los demás y acabar siendo el propietario.

Esas cosas en la realidad raramente pasan.

En cambio, si decides emprender y estudiar marketing digital podrás escalar tu negocio poco a poco sin comprometer tu futuro.

Cuando cobres un precio X y llenes tu cartera de clientes, súbelos. Y vuelve a hacerlo una y otra vez. Cuando te quieras dar cuenta la S.L. la tendrás a tiro.

Tus opciones si quieres emprender y estudiar marketing digital

Venga, ahora sí: vamos con las profesiones de marketing digital más comunes.

#1 Copywriter

Estás en un blog de copy, así que me voy a permitir el lujo de empezar por la profesión que me ha traído hasta aquí: la de copywriter.

Un copywriter crea contenidos que convierten. Fin.

Si nos extendemos un poco más, el copywriting lo podemos aplicar tanto al mundo off como al online. En este último destaca el web, que consiste en escribir los contenidos de esta para que se consigan más ventas, solicitudes de presupuesto, suscripciones, etc.

Es decir, el copywriter es el que mejora las conversiones.

¿Cómo lo hace? ¿Qué tienen los contenidos que escribe?

Pues ya te adelanto que mucha investigación, método y psicología. Cuando veas páginas con copy y sin copy te darás cuenta de la gran diferencia.

Por cierto, si quieres formarte como copywriter profesional, cada cierto tiempo abrimos la escuela Adopta un copywriter, a la que quedas formalmente invitado.

#2 Diseñador web

Si buscas en Google la palabra estudiar marketing digital te salen más de 29 millones de resultados.

Si buscas paella, aparecen más de 66 millones.

Si buscas Celta de Vigo (soy del Celta y me enorgullezco a pesar de ser gaditano), casi 53 millones.

¿Tú sabes la de páginas y páginas y páginas que hay diseñadas por ahí?

Bueno, pues son obra de lo que podemos llamar diseño web, otra rama del marketing digital.

Pero se hace necesario puntualizar una cosa.

Una web tiene dos caras: la más visual y la que no se ve y es más funcional.

El diseñador que se encarga de la que se ve se llama comúnmente desarrollador front-end, diseñador a secas o, en algunos casos, maquetador.

El diseñador que se encarga de que todo funcione por detrás y no de la parte más visual es el desarrollador back-end o programador.

¿Hay diseñadores web que son tanto front como back-end?

Sí, pero mi recomendación es que te especialices en tan solo un perfil. Para el primero tendrás que tener gusto por el diseño y para el segundo, que no te asusten los códigos de programación.

#3 Trafficker digital

Hay perfiles que se dedican exclusivamente a llevar tráfico cualificado desde redes sociales como Facebook, Instagram o LinkedIn a páginas en particular.

Lo hacen con la publicidad nativa de cada red (aunque ahora la de Instagram y Facebook es lo mismo).

Para saber hacer esa publicidad se requiere de cierto nivel técnico que solo aprenderás formándote.

Puedes hacerlo de forma gratuita con lo que veas por la red pero si no, yo te recomiendo que te pongas en manos de Rober Gamboa.

#4 Consultor SEO

Busca en Google cualquier cosa y mira quién sale el primero que no sea un anuncio.

Ese primer resultado “gratuito” u orgánico depende del SEO.

SEO es la optimización de las webs para los motores de búsqueda como Google. Si te haces SEO aprenderás las técnicas de optimización on y off page para posicionar dominios en la parte más alta de los rankings.

Es un perfil bastante técnico.

#5 Consultor SEM

Vuelve a buscar lo mismo que con el ejemplo del SEO y ahora fíjate en los anuncios que te salen arriba.

O navega por cualquier web más o menos conocida y fíjate en los banners publicitarios que te salen por ahí, extrañamente relacionados con páginas y cosas que hayas visto antes.

¿Magia?

No; es obra de la publicidad de Google, de la que se encarga lo que se conoce como consultor SEM.

¿Te suenan los términos Google AdWords o Google Ads? CPC, competencia, concordancia, display…

Toooodo es Google Ads, la alternativa al tráfico de pago que te proporciona un trafficker.

#6 Diseñador gráfico

Los diseñadores gráficos son los encargados de darle forma a la parte más visual de cualquier marca: logos, formas, curvas, tarjetas, imágenes de cabecera, ilustraciones, banners…

Las labores de un diseñador gráfico son muchísimas, por lo que si tienes un gran sentido del gusto por el diseño puede que esta sea tu mejor opción para estudiar marketing digital.

#7 Experto en branding

Si decides dedicarte al branding serás responsable de darle forma a las marcas.

Tu cliente llegará y te dirá que quiere hacerse el branding y tú, tras un largo proceso de estudio, le entregarás un manual de marca con las identidades visual y verbal definidas.

¿Qué colores utilizar? ¿Y las tipografías? ¿Qué espacios dejar entre párrafos? ¿Y qué tipo de imagen se quiere transmitir en las redes sociales? A todo eso le da respuesta el branding.

Debería ser siempre el paso previo a montar una web.

#8 Analista

¿Te gusta analizar?

Prácticamente todo lo que hacemos en Internet se puede medir, y lo que no medimos no podemos mejorarlo (esta frase es de Peter Drucker, un consultor de negocios austríaco).

El analista se encarga de crear sistemas de medición para conocer qué pasa y cómo funciona todo aquello que emprendemos.

El del analista es un perfil menos común que los anteriores, pero también existe.

Seguro que el que te voy a contar ahora te sonaba más.

#9 Community manager o Social Media

Redes sociales: ese es el mundo de los communities y social medias.

Los primeros son más los encargados de la ejecución, y los segundos además de ejecución también se pueden meter en la parte más estratégica.

Las labores de estos perfiles están enfocadas a que las empresas saquen todo el partido que tienen las redes sociales, enorme en muchísimos sectores.

#10 Redactor de contenidos

Termino con este listado de opciones para estudiar marketing digital con la figura del redactor, con la que tantas personas tienen su primera experiencia en el marketing online.

Un redactor de contenidos es el encargado, entre otras cosas, de escribir artículos para blogs que posicionen y atraigan tráfico orgánico (SEO), generen interés, se viralicen, informen, hagan marca y acerquen la venta.

Su trabajo consiste en redactar de forma optimizada, por lo que la formación como redactor te enseñará también a hacer algo de SEO en tus escritos.

La figura del redactor está estrechamente relacionada con la del copywriter; muchísimos de los más de 1.000 copywriters que hemos formado en Adopta un copywriter eran redactores descontentos con sus tarifas previas.

Más alternativas a estudiar marketing digital

Me paro aquí, pero invitándote a seguir investigando para descubrir más perfiles.

Project manager, Brand manager, formador, CRO, mentorías… Y si sigo no paro, pero como ya te he contado las que podemos considerar más comunes lo dejamos aquí.

Por cierto, si te ha gustado el contenido y quieres probar con algo gratuito, no te pierdas esto:

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¿Cuál de las profesiones que te he contado te apetece más?

Estabas buscando info para estudiar marketing digital y espero haberte acercado un poco más a tu propósito.

¿Por qué te decantas?

Y si ya lo hiciste en su día, ¿a qué te dedicas? ¿Cuál es tu profesión y qué es lo que más te gusta de ella? Como siempre, te leo en los comentarios.

¿Utilizas Telegram? Si vendes infoproductos, haces cursos, webinars o promociones, ya estás tardando en bajártelo.

No sé si te has planteado alguna vez hacer marketing a través de este medio, pero es algo que he visto en marketeros de Brasil y lo he experimentado por mí mismo. Y los resultados son tremendos.

En el episodio de hoy no voy a contarte cómo utilizarlo, que es fácil; te voy a dar razones específicas por las que deberías plantearte mi propuesta.

Pulsa play y mira por qué Telegram debería ser la siguiente app que descargaras en tu teléfono/ordenador.

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No estás obligado, pero si decides abrir las fronteras de tu negocio podrías multiplicar las ventas considerablemente.

El mundo es cada vez más internacional: viajamos más al extranjero y el número de personas que viven al menos por unos meses en un país que no es el suyo está aumentando a un ritmo vertiginoso.

Las becas Erasmus han contribuido mucho a esto, así como las condiciones laborales en España. Pero hablemos de cosas más alegres…

Por unas u otras razones las personas ya no queremos quedarnos toda la vida en el mismo sitio; queremos al menos coger un avión de vez en cuando y ver mundo.

Internet también ha contribuido enormemente a difuminar fronteras.

Hoy en día podemos comprar objetos o contratar servicios de empresas que se encuentran en otros países sin tener que movernos de casa.

Si lo piensas es maravilloso en muchos sentidos, pero eso sí: también hay que favorecer el comercio local si no queremos que las multinacionales acaben con los pequeños negocios.

Sí, estoy hablando de Amazon…

Si tienes un negocio y estás pensando en ampliar fronteras, en este post hago un resumen de los pasos básicos que tienes que dar antes de lanzarte si no quieres estrellarte.

Como sabes, en este estupendo blog se habla de conversión, más concretamente, de cómo convertir clientes potenciales en clientes reales con las palabras y con una buena estrategia de marketing, y por lo tanto yo también te voy a hablar de ello, pero enfocándonos en los clientes internacionales.

¿Te subes al tren?

Pues vámonos.

Copywriting Internacional. La llave para vender ahí fuera

O dentro de tu país, a clientes que no hablan castellano (o catalán, vasco, gallego, etc.) y están de vacaciones o se han mudado a nuestro país.

Si sigues el blog de Javi no hará falta que te convenza de que saber escribir copy es vital para vender por Internet.

Conocer las bases del copywriting te ayudará a escribir textos persuasivos de venta para que tu página web, emails y posts en las redes sociales te traigan mejores resultados.

¿Pero qué pasa cuando quieres llegar con tus textos de venta al público extranjero?

Aquí tienes dos opciones.

Las dos, aunque están relacionadas, son muy diferentes y tu elección dependerá de tus objetivos, pero también de tu presupuesto.

Las dos herramientas de las que dispones son la transcreación (también llamada localización) y el Globish.

Y ahora vamos a ver cada una de ellas en detalle, para que puedas decidir cuál es la que más te conviene en tu caso concreto.

Qué es la transcreación o localización

La transcreación no es lo mismo que la traducción.

Lo repito, transcreación no es traducción.

Lo subrayo no por ser pesada, sino porque este concepto tiene que quedar muy claro ya que mucha gente lo confunde.

La mayoría de los traductores no son transcreadores y tampoco todos los transcreadores son traductores de licenciatura.

Me explico.

La transcreación es una traducción dirigida a las ventas, es decir, el objetivo del texto que se traduce es aumentar las ventas de un determinado producto o servicio.

Así que esta es la primera diferencia.

Una traducción puede ser de cualquier tipo de texto: un manual, un contrato, etc., mientras que una transcreación tiene siempre como objeto vender.

Un transcreador tiene que ser nativo (o casi) en la lengua en la que se transcrea y tener conocimientos de copywriting y marketing para poder convertir un texto de venta a su idioma nativo y que este siga conteniendo un mensaje potente para el público local.

Traducir es muy difícil; en muchas ocasiones el sentido del texto original se pierde cuando se traduce a otra lengua.

En el mundo del marketing y la publicidad las palabras son de vital importancia y por ello se utiliza la transcreación, para asegurarse de que la esencia del mensaje no se pierde con la traducción.

Si te das cuenta la misma palabra lo dice: trans-crear. No solo se traduce sino que también se crea.

Vamos a ver unos ejemplos para que nos quede más claro.

Ejemplos de transcreación con Coca-Cola

Veamos unos ejemplos de transcreación en acción. Buscando en Google he llegado a una interesante página de Coca-Cola, donde hacen un repaso a los diferentes eslóganes que han acompañado al producto con el paso de los años.

Como verás algunos se han podido traducir literalmente del inglés al castellano sin que se perdiera el sentido, como por ejemplo el eslogan del 2006.

Sin embargo el eslogan de otros años no ha sido traducido literalmente sino que se ha transcreado para que la esencia del mensaje siguiese teniendo sentido en nuestro idioma.

Por ejemplo, el del año 1990, You Can’t Beat the Real Thing se traduciría literalmente por “No puedes superar lo verdadero”. Sin embargo en castellano esto no significa mucho, por lo que decidieron transcrearlo a “Es sentir de verdad”, que tiene más sentido en nuestra lengua.

Coca cola de vainilla

Te voy a dar otro ejemplo.

En este caso es un cliente con el que estoy trabajando desde hace unos meses.

Se trata de una empresa extranjera que fabrica un software específico y me han contratado para transcrear los emails de marketing que los comerciales envían a los leads (o clientes potenciales).

Estos emails los traducía antes una empresa importante de traducción, pero los comerciales españoles se quejaron al departamento de marketing central.

Decían que las frases algunas veces no tenían sentido, que muchas de ellas no eran fáciles de comprender y por lo tanto, los emails no resultaban persuasivos.

Escribir un email de marketing que dé resultados no es sencillo: necesitas conocer muy bien el perfil de tu cliente potencial y escribir de forma amena y persuasiva si lo que quieres es tener resultados.

Pues bien, esta empresa me contrató para localizar dichos emails del inglés al castellano.

Cuando los transcreo no solo los traduzco, sino que cambio muchas expresiones que, traducidas literalmente del inglés, resultarían extrañas y perderían completamente el poder persuasivo, por lo que en su lugar añado otras palabras y expresiones que resultan más convincentes.

Con mis emails los comerciales están viendo índices de respuesta mucho mayores que con los emails que se limitaban a traducir.

No es que la traducción no fuese correcta (lo era), pero el resultado no animaba al lector a realizar la acción que se busca.

Lo más probable es que las personas que los traducían no tuviesen conocimientos de copywriting y por lo tanto no fueran conscientes de las oportunidades de venta que estaban perdiendo.

¿Entiendes ahora la diferencia entre traducción y transcreación?

Por eso es tan importante contratar a un buen transcreador.

Si quieres saber más sobre qué es lo que hace bueno a un transcreador escucha esta entrevista que Javi le hizo a Maria Godoy.

Ella es una de las pioneras de esta profesión en España y aprenderás muchas cosas sobre esta especialidad del copywriting.

Ventajas e inconvenientes de la transcreación

Las ventajas ya las hemos visto: la transcreación asegura que el poder del mensaje de venta se mantenga o incluso se multiplique en el idioma local.

Los inconvenientes: la transcreación resulta más cara y complicada si lo que quieres es vender en diferentes países donde se hablan idiomas distintos.

Y es que tendrás que buscar y encontrar un buen transcreador del castellano al inglés, al alemán, al francés, etc.

Por lo que en general esta opción es la mejor si lo que quieres es concentrarte en un solo idioma para un país en concreto o si dispones de presupuesto suficiente para contratar a varias personas.

Pero, ¿qué pasa si en tu caso no tienes tanto presupuesto y sin embargo te gustaría poder vender en Alemania, Francia, Gran Bretaña, los Países Bajos, Suecia, Polonia, Japón y paro de contar que me mareo?

También hay una solución para ti que funciona.

Qué demonios es el Globish y para qué nos sirve

No, el Goblish no es el idioma de los Hobbits, sino que es el término con el que se define el inglés internacional, aquel que ya se ha proclamado como lingua franca del siglo XXI.

La lingua franca es una lengua o mezcla de lenguas utilizada como medio de comunicación por personas cuyas lenguas maternas son diferentes.

La lingua franca es la lengua comercial, de contacto, internacional y global.

Como ya habrás podido adivinar la lingua franca del siglo XXI es el inglés, cuya popularidad ha conseguido desbancar la hegemonía francesa de la época de nuestros padres.

El francés ha sido la lengua internacional desde el siglo XVII hasta más o menos la década de los 60.

Era la lengua que se utilizaba para las relaciones comerciales y diplomáticas y era considerada también el idioma de las altas esferas.

Pero con la revolución industrial en Gran Bretaña empiezan a aparecer palabras inglesas en casi todos los idiomas para definir los nuevos inventos de la industria.

Gran Bretaña y después EEUU se convierten casi de la noche a la mañana en las sociedades modernas hacia las cuales las del resto del mundo dirigen sus miradas con el fin de imitar.

El inglés se convierte por tanto en el idioma de los negocios y poco a poco consigue desbancar al francés en las relaciones internacionales.

Y es que el inglés no es solo el idioma del dinero, sino que se ha convertido en el idioma internacional debido a su naturaleza, ya que es una lengua bastante fácil de aprender debido a su sencillez gramatical.

En inglés básicamente se utilizan solo 3 tiempos verbales, no hay género en los sustantivos y no existe el subjuntivo.

¿Entiendes ahora por qué a los ingleses les cuesta tanto aprender español? 😊

Pero entonces, ¿qué era aquello del Globish?

El Globish es un término que ha surgido para definir el inglés hablado por personas no nativas para relacionarse en todos los ámbitos de la sociedad.

Es un inglés más sencillo cuya única finalidad es la comunicación entre individuos.

Se trata de una versión simplificada del inglés angloamericano que se utiliza como lingua franca mundial.

El término de marca registrada Globish, que es solo una mezcla de las palabras global e inglés, fue acuñado por el empresario francés Jean-Paul Nerrière a mediados de la década de los 90.

En su libro Parlez Globish, Nerrière incluyó un vocabulario de 1.500 palabras.

El Globish es un inglés sin expresiones idiomáticas, lo que facilita la comprensión y la comunicación entre los no anglófonos.

En esta última frase se encuentra el punto más importante que quiero abordar, y es que si lo que queremos es llegar a un público internacional con nuestro producto o servicio, tenemos que utilizar el Globish para que se entienda en Polonia y a la vez en Gran Bretaña y en Francia.

El inglés internacional es también el idioma de Internet y cada vez más gente, nativa y no nativa, lo utiliza para hacer sus búsquedas en Google.

Según Internet World Stats, un 25.2% de la población mundial utiliza el inglés en Internet, aunque no sea su idioma nativo.

El segundo idioma más utilizado es el chino, seguido del español. En esto no hay sorpresas.

Para que te hagas una idea, si tu página web está en español y en inglés ya estás llegando a más de 2.500 MILLONES de posibles clientes. ¿No es maravilloso?

Banner Elena

El inglés ya es el segundo idioma de muchos países donde la gente lo habla sin ningún problema y esto no hará más que crecer.

Al contrario de lo que mucha gente cree, el que se hable inglés no pone en peligro el futuro del idioma local.

Un ejemplo claro son los Países Bajos, en el que todo el mundo desde los 9 años más o menos habla inglés perfectamente y sin embargo el holandés sigue siendo el idioma que hablan entre los holandeses.

Para escribir copy en inglés internacional también se tiene que transcrear, pero en lugar de tener en mente a un cliente ideal de una determinada zona geográfica, se tiene que considerar el perfil de un cliente internacional.

Al final las personas tenemos mucho en común con gente de otros países, aunque creamos que no es así. Mi media vida viviendo en países diferentes me ha enseñado que los intereses de las personas al final son los mismos.

Lo que importa como siempre es saber cómo satisfacer esos intereses con nuestros textos de venta.

Cómo escribir para redes sociales internacionales

Parece difícil pero no lo es tanto.

Lo mejor es hacer, como siempre que se quiere escribir copy, una investigación de los temas que están interesando a tu cliente objetivo, el cual vive en diversos países.

Por ejemplo, si estás escribiendo en redes para un público internacional no hagas chistes con Paquirrín porque no se van a enterar 😊

Utiliza un humor internacional, consulta cuáles son los trendy topics o de qué se habla en el mundo entero. Una herramienta genial para buscar temas candentes es Google trends.

Un ejemplo reciente ha sido el Dolly Parton Challenge: medio mundo se ha subido al carro porque se trata de un humor internacional. Son bromas que cruzan fronteras.

Dolly Parton Challenge

Hay una cantidad enorme de temas que puedes abordar: el cambio climático, el estrés laboral, las relaciones de pareja y con los hijos, los viajes, el fitness, la belleza, las finanzas…

Son temas que interesan y preocupan a todo el mundo, no solo a los españoles.

Al final, las razones que mueven a la gente a comprar son universales. La condición humana no cambia mucho de un país a otro.

Internacionalizando tu negocio

Evidentemente no es una opción para todos.

Si a lo que te dedicas es a dar sesiones de coaching y no hablas inglés, no tiene sentido que transcrees tu página.

Pero si lo que vendes es otro tipo de servicio donde el idioma no tenga un papel protagonista, o vendes un infoproducto que se puede traducir, o un producto físico, ofrecerlo en inglés internacional te traerá mayores beneficios.

Lo mejor: que hoy en día hay muchas herramientas de traducción simultánea que, aunque las desaconsejo totalmente para escribir textos de venta, sí que nos pueden servir para ofrecer un servicio al cliente decente, en el caso de que nadie hable bien inglés en tu empresa.

El mundo es internacional y abrir puertas siempre enriquecerá más que cerrarlas.

Ya empezamos a vislumbrar en el horizonte #SoyCopywriter2020, la segunda edición del evento que estrenamos este último mes de noviembre.

En ella di una charla sobre el sistema de ventas que triunfa en Brasil, que tiene que ver mucho con los términos "dar", "regalar"... y cosas por un estilo 😉

El caso es que quiero predicar con el ejemplo, por lo que hoy te traigo el audio íntegro de la charla, para que escuches exactamente lo que oyeron los asistentes en Sevilla en 2019.

¿Estás preparado para cambiar de mentalidad? ¡Play!

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